Hábitats y fauna local

Descubre los vibrantes paisajes de las Sorlingas y su fascinante fauna

Los paisajes de las Sorlingas, marcadamente distintos de los del resto de Inglaterra, son uno de sus principales activos: la vida animal y los hábitats naturales que prosperan aquí lo convierten en un lugar realmente fascinante para visitar en cualquier época del año.

Las Islas Sorlingas han sido catalogadas como Zona de Excepcional Belleza Natural. Esta designación resulta inusual en el hecho de que cubre todo el archipiélago, incluyendo los peñones e islotes deshabitados. Algunas de las islas están clasificadas como “paisajes protegidos” a causa de su rica y visible historia.

Estas islas son un enclave de contrastes y de coloridos paisajes, un gran porcentaje de los cuales está gestionado y mantenido por el Isles of Scilly Wildlife Trust, un patronato local e independiente sin ánimo de lucro. Grandes y escarpados pilares de granito en diversos tonos de gris y rosa; suaves brezales azotados por el viento que emiten un brillo púrpura y amarillo a finales de verano; pequeños y densos bosques de olmos maduros que te bañan en una luz verde mientras se mecen en la brisa; campos labrados protegidos por muros secos y setos de pitósporo, plantados junto a filas de perfumados narcisos que alegran las oscuras mañanas de invierno; y la tangible historia de las islas que cobra vida en sus numerosos yacimientos arqueológicos.

Estos paisajes y entornos marinos evocan una variedad de emociones que se ven potenciadas por la amplísima variedad de vida vegetal, y de animales terrestres, voladores y marinos que vas a poder ver de cerca durante tu estancia.

Gran parte de las especies animales que habitan las islas son más sociables y, en consecuencia, más visibles que sus primos de tierra firme; los tordos y gorriones no dudarán en participar de tu almuerzo si sales de picnic, y si realizas alguna excursión en barco es muy probable que seas observado por los curiosos ojos de nuestras focas gris del Atlántico, además de poder ver frailecillos y quizá incluso delfines.

Tenemos otros residentes que difícilmente pueden encontrarse – y mucho menos verse – en otras partes del Reino Unido. La más simpática es, sin duda, la musaraña de dientes blancos (o musaraña de las Sorlingas), que suele dejarse oír – y ver – escabulléndose junto a los caminos de la costa o en la parte elevada de las playas en busca de suculentas pulgas de playa.